Quiénes Somos
QUIÉNES SOMOS
Mi historia con el sugaring
En 2016 entré a la casa de una señora libanesa y mi vida cambió para siempre.
Ella usaba una pasta de azúcar para depilarse, algo completamente casero, sin químicos, sin máquinas, sin nada artificial. Cuando vi el resultado en su piel quedé sin palabras. Impecable. Suave. Sin irritación. En ese momento algo se encendió en mí y supe que no iba a poder pensar en otra cosa hasta entender qué era eso.
Empecé a investigar sin parar. Descubrí que la técnica se enseñaba en Rusia y en Canadá, que tenía nombre — sugaring — y que en Argentina prácticamente no existía. No había forma de importar el producto, así que hice lo único que podía hacer: aprender a fabricarlo yo misma. Fue un proceso largo, frustrante a veces, lleno de pruebas y errores. La pasta tenía que tener el punto exacto. Y la técnica de manipulación... esa me costó meses perfeccionarla.
Golpeé las puertas de muchos laboratorios y casi todos me las cerraron. No conocían el producto, no sabían cómo fabricarlo. Pero no me rendí. Seguí buscando hasta encontrar quien creyera en mi receta, y en 2018 aprobé la fórmula ante las autoridades argentinas y fundé Sugaring SRL con dos productos: la Pasta Depilsugar y la crema humectante.
El siguiente desafío era enorme: nadie en Argentina sabía qué era el sugaring. Así que decidí enseñarlo gratis. Me prestaron un local y empecé a mostrarle a la gente esta técnica que me había enamorado. De ahí llegué a mi primer stand en Expo Estética, dos días rodeada de mujeres que se entusiasmaron tanto como yo la primera vez que lo vi. Ese momento fue mágico.
Pero lo que siempre me movió fue algo más profundo que vender un producto. Desde el principio mi sueño fue empoderar a otras mujeres. Formarlas para que ellas mismas enseñaran la técnica en cada rincón del país. Que el sugaring fuera una herramienta real de trabajo e independencia para miles de profesionales argentinas.
Y todo esto con un producto del que me enorgullezco profundamente: orgánico, ecológico, sin químicos, sin pruebas en animales y 100% biodegradable. Porque siempre creí que podemos ser más bellas sin hacerle daño al planeta.
Hoy somos más de 1.000 alumnas certificadas en todo el país. Y cada una de ellas lleva un pedacito de ese sueño que nació en aquella casa del Líbano.
Bienvenida a la revolución sugaring.
Gabriela Pallavedino
Fundadora de Depilsugar — Sugaring SRL
